Nos ha llegado información de nuestros voluntarios internacionales en Iquitos. Están totalmente implicados en el proyecto y abriendo puentes interculturales,preparan una fiesta "española" para recaudar fondos y atender las necesidades básicas de la población de las riberas amazonicas peruanas...
Miércoles 2 de Agosto
Ayer planteamos la opción de una comida española y mientras desayunábamos el Hermano Américo nos dice que por la tarde tenemos que ir a la televisión a promocionarlo y que prevén que vendrán unas 1000 personas, que la idea de la paella le parece fantástica ¿Quién no ha hecho una paella para 1000 personas?. A nosotros que nos va la marcha le añadimos las tortillas de patatas, gazpacho y sangría, … y además le decimos que vamos a pedir la comida para que nos salga gratis y todo lo que se venda sea beneficio íntegro. ¿Alguien da más?
Pues venga, nos vamos a Iquitos con el Hermano Valentín, directos al cónsul de España, nos dan un teléfono porque allí no hay nadie. Vamos a la casa de España y Daniel un navarro que desde ese local informa sobre su albergue “de las estrellas”, nos recibe y empieza a realizar llamadas a personas que nos pueden ayudar, quedamos en 1 hora con el presidente de la casa de España, mientras nos vamos a comer un sándwich, algunos probamos la carne de lagarto por primera vez, ¡buenísima!.
Volvemos a la casa de España a la hora acordada pensando que los tiempos aquí no se manejan igual que en España, y que el tiempo de un “ahorita” puede ir de unos minutos a unos días. Sin embargo allí estaba Miguel Ángel, vitoriano que lleva en Iquitos casi 50 años, nos dice que sólo hay 50 españoles en Iquitos (con el Hno. Valentín 51), nos da unas pautas de lo que tenemos que hacer, de cómo se hacen aquí este tipo de fiestas, de qué cobrar (10 soles, poco más de 3 euros), nos dice que él vendrá, que utilicemos sus instalaciones para lo que necesitemos y que estaremos en contacto.
Allí también conocemos a un rotary de Iquitos quedamos que por la noche iríamos a su reunión semanal a presentar nuestro proyecto y a hablarles de la fiesta.
Hablamos con la coordinadora del voluntariado de Iquitos, mujer del exgobernador de la región de Loreto, nos dice que contemos con los camarones para la paella y que nos va a ayudar en todo lo que necesitemos.
Por la tarde vamos con la directora del centro (Marioly) y el Hermano Américo a una televisión local para que nos hagan una entrevista y después a hablar con Pilar y su marido, ella es chef y tienen una escuela de cocina y un restaurante, nos acaban de marcar todas las pautas y nos dicen que nos ayudan a preparar la comida, que la mayoría la harán en sus instalaciones y que para el resto llevarán hornos y neveras a la clínica, … ¿aquí las cosas se hacen de diferente forma que en España o todo esto ha sido casualidad?.
Por la noche los 4 nos reíamos porque a las 9 teníamos que ir 2 a la tele para una entrevista y otros 2 a una reunión con los Rotary y ayer por la mañana todavía no habíamos aterrizado en Iquitos. Así que Marta y José se van a la televisión con Mariano (chofer y mantenimiento) en el motocarro, una experiencia, por lo que cuentan no hay muchos accidentes y eso nos llama la atención. Mientras Joana y Raquel a la reunión semanal de los Rotary a presentar el proyecto de la barca y a invitarles a la fiesta.
Ha sido un día duro y raro.
Jueves 3 de Agosto
Hoy Marta estará en enfermería, se da cuenta de las diferencias que existen y de que muchas cosas que sabe no las puede explicar o aplicar porque no existen los medios, continuamente se tienen que buscar alternativas, planes b.
Raquel hace el diseño de los carteles de la fiesta con uno de los informáticos, les encanta como quedan y el Hno. Américo le pide que cambie un rollup que tienen en la entrada, los carteles de las puertas, …
Mientras Joana está de limpieza general en la comunidad de hermanos, donde dormimos los 4, José se va a una barriada cercana junto a Libny (logística) para hablar con los padres de los niños que queremos que vengan a los cursos-talleres que vamos a empezar mañana. Esa visita ha sido lo más duro hasta ahora. Ya habíamos visto pobreza en Iquitos pero esto nos superaba, chabolas sin luz ni agua, con una media de 3 niños, entre 4 y 12 años, con hamacas y algún colchón, un fuego en la tierra... En todas las chabolas que visitábamos se repetía la misma historia, nos presentábamos, explicábamos que queríamos hacer talleres de manualidades, curso de inglés y deportes (piscina, futbol…), que pasaríamos a buscarlos a las 2 y a llevarlos a las 5, (tenemos 20 minutos andando pero intentaremos que nos acerque Eliseo (conductor del bus solidario), los padres y las madres, casi todos tumbados en hamacas (incluso para comer) aceptaban de buen grado que los niños disfrutaran de las actividades en la Clínica San Juan de Dios, todos la conocían y, además sabían la labor que había hecho Yago, muchos preguntaban por él. De aquí, choca que todos los niños querían venir, pero esperaban la aceptación de sus padres y entonces se lo agradecían con una sonrisa o acariciándoles, imaginamos la misma situación en nuestro entorno y seguro que hubiese provocado más de un pataleo.
Lo que no sabía es que al día siguiente vendrían 25 niños.